domingo, 12 de agosto de 2018

Josip Reihl Kir, un hombre bueno.

Últimamente estoy obsesionándome un poco con la Guerra de los Balcanes. El peor conflicto dentro de Europa desde la Segunda Guerra Mundial. Siempre me había llamado mucho la atención, debido a lo reciente que es y sus imágenes me recordaban inmediatamente a los VHS que grababa mi familia cuando yo era pequeño. Era como si el mundo que había visto en mi infancia a principios de los 90 estuviera en guerra. La gente de las imágenes no era diferente a la que conocí entonces.

En lo que ando leyendo y viendo me ha impactado de sobremanera la figura de Josip Reihl Kir. He escrito un artículo por si alguien más llega a conocerle. No he encontrado demasiada información sobre él y reconozco que puede resultar simplista, pero no quería extenderme y la desintegración de Yugoslavia es tremendamente compleja.


Josip Reihl Kir
Al inicio de la guerra de los Balcanes, los nacionalismos estaban desatados en Yugoslavia. En Croacia había resultado electo el partido nacionalista croata, cuyas primeras acciones despertaron temor entre la significativa minoría serbia del país (ubicada especialmente cerca de la frontera con Bosnia y Serbia), como la reimplantación del escudo tradicional croata (usado por los sádicos fascistas “ustasi” durante la Segunda Guerra Mundial que habían realizado muchos asesinatos de serbios) o la declaración del “país de los croatas y otros”. Los nacionalistas serbios por su parte no se quedaban atrás reclamando pureza étnica en sus territorios y demandando una “gran Serbia” que aglutinase a los serbios que vivían en las demás repúblicas yugoslavas.
La declaración de independencia de Croacia no fue aceptada en la zona con mayoría serbia del país, que a su vez se declaró independiente de Croacia con la creación de la llamada República de Krajina. La tensión estaba a flor de piel y la violencia comenzaba. En esta zona pro-Serbia dentro de Croacia se cortaron carreteras y se renegó de la autoridad gubernamental. Poco después llegarían violentos paramilitares serbios a apoyarla.
El entonces jefe de la policía croata, Josip Reihl Kir, hijo de partisanos yugoslavos y que había sido profesor, tenía sobre sus hombros una gran responsabilidad. Croacia carecía de ejército y la policía asumía sus funciones. Reihl Kir no era nacionalista y creía en la convivencia de serbios y croatas. Él no diferenciaba a las personas según su etnia.
Con la escalada de tensión, Josip Reihl Kir asumió el difícil papel de pacificador. Cada vez que había un corte de carretera, se acercaba allí con su coche y se presentaba a los serbios desarmado. Tras hablar con ellos siempre conseguía que se restableciera la normalidad.
Pero sus esfuerzos no eran bien vistos por los extremistas, que deseaban la guerra y destruir a la otra etnia. Josip Reihl Kir empezó a temer por su vida, creía que los propios nacionalistas croatas acabarían con él a causa de su trabajo. Pidió el traslado a Zagreb y le fue concedido, pero en la que debía ser su última acción en la zona, fue asesinado por Antun Gudelj, miembro del partido nacionalista croata en el gobierno y con quien colaboraba en el lugar. Le realizó 16 disparos con el arma que el propio Reihl Kir le había entregado.
Con el asesinato de Josip Reihl Kir murió también la esperanza de una solución pacífica entre Serbia y Croacia, abriendo paso a una sanguinaria guerra. Antun Gudelj, se cree que recibió apoyo del gobierno para huir con su familia a Australia. La viuda de Josip Reihl Kir, Jadranka, apeló a la justicia durante muchos años, consiguiendo por fin la extradición del asesino en 2008 y su condena a prisión.

Información obtenida de:
Documental de la BBC: La Muerte de Yugoslavia Guerras de Independencia
Breve historia de la guerra de los Balcanes. Eladi Romero e Iván Romero Catalán
Josip Reihl-Kir: un hombre de paz en la guerra de Yugoslavia