En la clase de hoy hemos visto un
video sobre una familia que realiza esta práctica en la provincia de
Valladolid. A continuación hemos vivido un interesante debate con posiciones
bastante enfrentadas y una opinión general contraria a éste sistema.
Los resultados académicos y el
desarrollo personal de los niños protagonistas del video son espectaculares,
con unos niveles que sobrepasan con mucho los habituales de los alumnos de
escuela. Las principales críticas a este sistema son la falta de socialización
de los jóvenes y su desarrollo dentro de una burbuja que puede no prepararles
para el mundo real. En mi opinión, no sé hasta qué punto estas críticas son
fundadas o responden más a nuestros miedos y prejuicios. A la cabeza me vienen
ejemplos de escuelas elitistas en las cuales las experiencias que viven sus
alumnos nada tienen que ver con las de un centro de barrio, sin embargo, éstas
no se critican.
Al hilo de las diferencias
sociales añadiría otra crítica: es un modelo que muy pocas familias podrían
permitirse. En la mayoría de casos los adultos tienen que trabajar fuera de
casa y no es posible que nadie se encargue de la crianza con tanto tiempo y
dedicación.
En cualquier caso creo que,
puesto que es un sistema que pese a su marginalidad, existe y seguirá
existiendo, debería ser regulado para que éstos niños pudieran adquirir los
títulos que demuestren su nivel académico (que al fin y al cabo son lo que
reflejan las notas del colegio), ya que son educados eficazmente. Debería haber un control para asegurar la
educación de los niños y que fueran ellos, los niños sobre los que tanto
teorizamos pero a los que nunca preguntamos, los que decidieran qué tipo de
educación quieren.
Como experiencia educativa me
parece muy enriquecedora y creo que sería bonito que la escuela pública
siguiera un poco su camino. Me explico. Creo que la educación sería mejor si
respondiera a los intereses de los educandos, si fuera más flexible (tanto en
metodologías como en currículum), con más práctica, excursiones, grupos más
reducidos, en la que los niños tuvieran mayor capacidad de decisión, etc… En resumen, es difícil formar futuros ciudadanos libres e independientes en una escuela con una libertad reducida y en la que los alumnos tienen poca independencia.
Por último quiero reiterar a
todos mi recomendación de la película Captain Fantastic y para echar algo más
de leña al debate os dejo un link a un interesante programa de Carne Cruda sobre educación
alternativa que se hizo al calor del estreno del largometraje.
http://www.eldiario.es/carnecruda/programas/Viggo-Mortensen-padre-antisistema_6_563503655.html
Saludos.

¡Buenas!
ResponderEliminarTendré en cuenta la recomendación de la película, en cuanto tenga algo más de tiempo la veré a ver que aporta al tema.
¡Un saludo!
¡Hola Andrés! Gracias por tu comentario y perdón por responder tan tarde. No dejes de ver la peli, te gustará.
Eliminar¡Un abrazo!
¡Hola!
ResponderEliminarEstoy de acuerdo contigo en que la educación debería ser más flexible y tener en cuenta los intereses y necesidades de los niños. ¡Gracias por la recomendación de la película! (Muy fan del nombre de tu blog, por cierto).
¡Hola Nora! Muchas gracias por tu comentario, si te gusta la peli te recomiendo que escuches el podcast que enlazo y le sacarás algo más de jugo.
Eliminar¡Un abrazo!